Autor: James Dashner
Editorial: Nocturna
Páginas: 490
1. El corredor del laberinto // 2. Las Pruebas // 3. La cura mortal
EL LABERINTO ERA SÓLO EL PRINCIPIO.
Resolver el laberinto se suponía que era el final. No más pruebas, no más huidas. Thomas creía que salir significaba que todos recobrarían sus vidas, pero ninguno sabía a qué clase de vida estaban volviendo. Árida y carbonizada, gran parte de la tierra es un territorio inservible. El sol abrasa, los gobiernos han caído y una misteriosa enfermedad se ha ido apoderando poco a poco de la gente. Sus causas son desconocidas; su resultado, la locura.
En un lugar infestado de miseria y ruina, y por donde la gente ha enloquecido y deambula en busca de víctimas, Thomas conoce a una chica, Brenda, que asegura haber contraído la enfermedad y estar a punto de sucumbir a sus efectos. Entretanto, Teresa ha desaparecido, la organización CRUEL les ha dejado un mensaje, un misterioso chico ha llegado y alguien ha tatuado unas palabras en los cuellos de los clarianos. La de Minho dice «el líder»; la de Thomas, «el que debe ser asesinado».
Hoy tenemos por aquí la reseña de la segunda parte de la saga de El corredor del laberinto, es decir, Las pruebas, de James Dashner.
He de decir que empecé esta segunda parte con un poco de miedito, pues algunas personas me había comentado que no era tan bueno como el primero, pero para mi satisfacción me ha gustado tanto como el primero.
Pasemos a un breve resumen:
El libro empieza donde los dejamos, con los clarianos sanos y salvos después de que unos desconocidos les rescataran después de conseguir salir del laberinto. Pero algo raro pasa cuando despiertan. Teresa se ha esfumado, sus rescatadores están muertos y no hay salida del edificio donde se encuentran. Encuentran a un nuevo chaval llamado Aris y a través de él descubren que, existía otro laberinto, al que el pertenecía (el grupo B). También les han aparecido unos extraños tatuajes en el cuello designando grupo y a algunos su misión: Minho dice «el líder»; la de Thomas, «el que debe ser asesinado».




