Título: La caída de los reinos
Autora: Morgan Rhodes
Editorial: Círculo de lectores
Páginas: 432
Cuando los reinos chocan, se producen terremotos de amor y muerte en la vida de las personas.
LIMEROS
Un país de paisaje tan frío y cruel como su rey Gaius, un hombre implacable con sus enemigos y aún más con aquellos a quienes dice amar, como van a descubrir los príncipes Magnus y Lucía.
PAELSIA
Una tierra miserable y empobrecida, habitada por campesinos que se resignan a su destino... salvo algunos como Jonas, lleno de rabia hacia los auranos que han asesinado a su hermano.
AURANOS
Un reino próspero y envidiado por muchos, que se aproxima a un abismo de destrucción en el que caerá la alegre princesa Cleo.
La guerra está a punto de estallar. ¿De qué lado estás?
LIMEROS
Un país de paisaje tan frío y cruel como su rey Gaius, un hombre implacable con sus enemigos y aún más con aquellos a quienes dice amar, como van a descubrir los príncipes Magnus y Lucía.
PAELSIA
Una tierra miserable y empobrecida, habitada por campesinos que se resignan a su destino... salvo algunos como Jonas, lleno de rabia hacia los auranos que han asesinado a su hermano.
AURANOS
Un reino próspero y envidiado por muchos, que se aproxima a un abismo de destrucción en el que caerá la alegre princesa Cleo.
La guerra está a punto de estallar. ¿De qué lado estás?
Hoy os traigo la reseña de La caída de los reinos, de Morgan Rhodes, primera parte de la saga (si todo sagas, sí) de la que dentro de poco tendremos el segundo en español, titulado La primavera de los rebeldes.
Esta historia trata de un lugar llamado Mytica, que está dividida en tres reinos, cuya descripción está bien definida en la sinopsis. La envidia y el rencor acumulados durante años, sumados a un percance entre dos de las tierras, desatara una guerra entre los reinos.
Todo bastante común hasta este punto, sin embargo, también entraran en juego seres inmortales que observan a los reinos desde la lejanía, ¿por qué? Porque el empobrecimiento de los reinos no es casual, y es algo que también está empezando a afectar a lugar donde ellos viven, el Santuario. Y ahí lo dejo.

