ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda o Bolsillo
Nº PÁGINAS: 288
ISBN: 978-84-9989-284-9
FECHA PUBLICACIÓN: 01-07-2011
En un mundo plano sostenido por cuatro elefantes impasibles -que se apoyan en la espalda de una tortuga gigante- habitan los estrafalarios personajes de esta novela: un hechicero avaro y torpe, un turista ingenuo cuyo fiero equipaje le sigue a todas partes sostenido por cientos de patitas, dragones que existen si se cree en ellos, gremios de ladrones y asesinos, espadas mágicas, la Muerte y, por supuesto, un extenso catálogo de magos y demonios...
En esta serie de novelas se dan cita todos los temas y situaciones del género fantástico, visto a través del personalismo y corrosivo sentido de la comicidad de un autor inglés que se ha convertido en uno de los escritores de humor de mayor éxito y fama en el mundo.
En esta serie de novelas se dan cita todos los temas y situaciones del género fantástico, visto a través del personalismo y corrosivo sentido de la comicidad de un autor inglés que se ha convertido en uno de los escritores de humor de mayor éxito y fama en el mundo.
“En cualquier otro momento, me darías tanto miedo que me temblarían las rodillas, pero es que ahora tengo una sobredosis de terror. No te preocupes; cuando lo supere, tendré tiempo de asustarme convenientemente de ti”.
He decidido hacer reseña de El Color de la Magia, con motivo de la anterior entrada que publiqué, donde hablo de su autor Terry Pratchett, además de proponeros un reto. Además, como en breves me pondré con el segundo libro, pues mira, mejor que mejor jaja
Así que espero que me perdonéis por esta reseña, pues este libro lo leí el verano pasado, por mera casualidad, y voy a contaros de lo que me acuerdo (es decir, que no habrá detalles muy específicos, llamémoslo "reseña tardía").
Así que espero que me perdonéis por esta reseña, pues este libro lo leí el verano pasado, por mera casualidad, y voy a contaros de lo que me acuerdo (es decir, que no habrá detalles muy específicos, llamémoslo "reseña tardía").
Bueno, pues este libro lo encontré en la típica casa de vacaciones familiares, tirado por un cajón. Así que mientras el resto de seres dormían la siesta yo me adentre en el Mundodisco.
La verdad es que al principio me costó un poco empezarlo y se me hizo algo lento, porque me perdía un poco. Muchos lugares nuevos y fantásticos, personajes que aparecen de repente, descripciones muy, muy, muy minuciosas (que a veces piensas “¡vale! ya me ha quedado claro!”).



